Isa entrevista psoriasis

Isa lleva años conviviendo con la psoriasis. “Ya me he hecho a ella” asegura, aunque en épocas de exámenes y con los cambios de estación la enfermedad se hace más visible y molesta. Ha asimilado lo que es padecer una enfermedad crónica de la piel, pero todavía nota cómo hay personas que la señalan y susurran.

Ya de pequeña, Isa vivió el estigma que sufren muchas personas que padecen esta enfermedad. Sus padres recuerdan cómo se encontraron con problemas a la hora de que fuese admitida en un colegio, ya que el profesorado hacía comentarios tipo “no puede estar aquí, no vaya a ser que contagie a las demás niñas o a las profesoras”. En primaria empezó a ser consciente de que el desconocimiento de la psoriasis hacía que sus compañeras de clase la vieran de forma diferente. Uno de los momentos que más recuerda es la Primera Comunión. Sus compañeras le preguntaban “¿cómo vas a taparte eso?” o “¿no pensarás hacerte las fotos así, verdad?”

Isa asegura que la psoriasis no afectó a su rendimiento académico, pero sí que pesaba sobre su estado de ánimo. Si en primaria se sorprendía de los comentarios de sus compañeras de clase, en la ESO ya era consciente de la discriminación que sufría a causa de su enfermedad. Para evitar que la señalasen y se burlasen de ella, vestía siempre con pantalones y camisetas de manga larga, aunque hiciese mucho calor. La situación llegó a tal punto que Isa fingía estar enferma para no ir a clase. “Me convertí en una chica introvertida que apenas hablaba con nadie, salvo con tres compañeros de clase y profesores” explica.

Uno de los mayores problemas a los que ha tenido que hacer frente Isa es la comunicación con los dermatólogos. Lamenta que nunca le han proporcionado información completa sobre la psoriasis. “Siempre he tenido que ser yo quien ha preguntado a los médicos” cuenta Isa. En una ocasión le comentó a su dermatólogo que le gustaría que le hiciese más caso y le explicase cómo tratar mejor la psoriasis, a lo que recibió una respuesta muy tajante: “tienes esta enfermedad desde los 3 años, ya sabrás como tienes que seguir el tratamiento”.

Ahora Isa afirma que “me he acostumbrado a la psoriasis”. Tras su etapa académica, no se ha vuelto a sentir discriminada: “ni en temas laborales ni a la hora de tener pareja me he visto juzgada por tener psoriasis”. Cuando alguien le pregunta por las placas visibles en sus codos, les explica de qué se trata y “lo entienden y lo aceptan”.