Síndrome del viajeroPor fin llega el momento que muchos estabais esperando: las vacaciones de verano. Es el momento de desconectar y de reponer fuerzas, pero no por ello bajar la guardia. En estas fechas es muy frecuente realizar viajes de larga duración, ya sea en avión, coche u otros medios de transporte. Durante estos viajes aumenta el riesgo de sufrir lo que se conoce como ‘el síndrome del viajero’

El síndrome del viajero consiste en sufrir una trombosis venosa profunda durante un viaje de larga duración. La trombosis se produce al coagularse la sangre dentro de los vasos sanguíneos. Los síntomas son la inflamación en las extremidades, enrojecimiento y dolor. Uno de los mayores riesgos de sufrir una trombosis venosa profunda es que se produzca una embolia pulmonar, que puede causar la muerte de la persona afectada.

Por ello, es importante tomar una serie de medidas para prevenir el síndrome del viajero y sufrir una trombosis en los viajes de larga duración. Se recomienda llevar ropa cómoda durante el viaje, así como mantener una postura adecuada y evitar beber alcohol y cafeína durante el viaje. Es también importante mantenerse hidratado durante el viaje.

Además, hay una serie de ejercicios que deberían efectuarse durante el viaje para garantizar la correcta circulación de la sangre. Estos ejercicios consisten en mover los tobillos, elevar y bajar las piernas y si es posible (sobre todo en los aviones) levantarse cada dos horas y pasear por el pasillo.