Alimentación y TrombosisEn una nueva entrega de los vídeos sobre nutrición, la dietista-nutricionista Júlia Farré habla sobre la trombosis venosa profunda y cómo la alimentación puede influir en el desarrollo de esta enfermedad. Como medida preventiva para evitar sufrir una trombosis, Júlia Farré recuerda la importancia de aumentar la movilidad y “hacer la actividad física que podamos”.

Uno de los principales factores de riesgo a tener en cuenta es la obesidad, ya que produce estasis venosa. Esto significa que la sangre que circula por las venas lo haga de forma más lenta y aumente el riesgo de que se forme un coágulo. “Si además sumamos el sedentarismo, el riesgo de tener una trombosis también aumenta” explica Farré.

La diestista-nutricionista explica en el vídeo que aquellas personas que hayan sufrido una trombosis y estén usando anticoagulantes deberían tener en cuenta que hay algunos alimentos que hacen un efecto contrario al fármaco. Se trata de los alimentos ricos en vitamina K, “una vitamina imprescindible para que la coagulación de la sangre se produzca correctamente” explica Júlia Farré. También aclara que la mayoría de la vitamina K que el cuerpo utiliza no viene de los alimentos sino de una serie de bacterias que hay en el intestino. Por lo tanto “aunque la mayoría de la vitamina K sea producida por el propio cuerpo, no significa que debemos vigilar la dieta”.

 

Júlia Farré aconseja a las personas que toman fármacos anticoagulantes que no consuman –o lo hagan en pocas cantidades- aquellos alimentos más ricos en vitamina K. Pueden ser “vegetales como las acelgas, las espinacas, la col, la coliflor o las alcachofas y también alimentos enriquecidos como pueden ser leches fortificadas o cereales de desayuno enriquecidos”. Sin embargo, Farré recomienda “llevar una alimentación equilibrada sin tener miedo a comer vegetales” y recuerda que “el médico adaptará la dosis de tu fármaco a tu alimentación normal”.