Carlos lleva años conviviendo con la psoriasis. Durante este tiempo ha sabido hacer frente a la enfermedad, incluso a convivir con ella. “Para mí es esencial pensar que es una enfermedad que no te va a matar” le explicó a Elisabeth. Es consciente de que la psoriasis puede afectar de forma muy negativa a la calidad de vida de aquellos que la tienen porque puede ser muy visible. Sin embargo, Carlos admite que el hecho de que sea visible le ha permitido conocer a otras personas que también tienen psoriasis y eso es algo que él valora de forma positiva. Para Carlos, la psoriasis es una enfermedad “muy solidaria”.

El mayor problema al que tuvo que enfrentarse Elisabeth fue explicar a sus compañeras de clase y conocidos lo que era la psoriasis y evitar malentendidos. “Cuando mis compañeros de clase veían que me rascaba el cuero cabelludo, podían pensar que tenía piojos. Me daba una cosa tremenda que la gente pensase que tenía piojos” explica Elisabeth. Y es que en muchos casos, la psoriasis puede causar fuertes picores.